Manifestaciones en España. Pensar, organizarse y actuar son indispensables para cambiar lo que consideramos equivocado.

Manifestaciones en España. Pensar, organizarse y actuar son indispensables para cambiar lo que consideramos equivocado.

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tú tienes que pagarla.
Apunta con tu dedo a cada cosa
y pregunta: “Y ésto, ¿de qué?”
Estás llamado a ser un dirigente.

Fragmento final del poema Loa al estudio de Bertolt Brecht (1933)

Los periodos de crisis económica generan, como es sabido, inestabilidad política. La crisis actual proporciona sus ejemplos habituales. Las épocas de tensión y catarsis son momentos de radicalidad. Aquello impensable durante décadas se hace realidad por un corto espacio de tiempo. Tanto la fraternidad y la idea de un mundo mejor, como el terror absoluto. Son tiempos de Revolución, si el movimiento es positivo y busca, aunque no lo logre, mayor libertad económica, individual y social. La otra opción es la Reacción, cuando lo que es hegemónico es el miedo, el conservadurismo, la demagogia que busca en el chivo expiatorio la cortina de humo que oculta y protege a los culpables de la crisis.

En 2013, en Europa encontramos sobre todo ejemplos de la Reacción. Así, se vuelve al liberalismo inhumano en lugar de la socialdemocracia; al Estado nación frente al proyecto europeo; a la micronacion frente al Estado nación; a la religión, la xenofobia y el racismo contra la ciudadanía, el laicismo y el pluriculturalismo (no confundir con el multiculturalismo).

Muchos animales demuestran mayor sentido común que la media de la Humanidad. ¿Broma, chiste, o constatación?

Muchos animales demuestran mayor sentido común que la media de la Humanidad. ¿Broma, chiste, o constatación?

España se ilustra, gracias al gobierno del conservador Partido Popular, por su tosquedad y embrutecimiento. Sectas religiosas católicas no se ocultan a la hora de expresar sus diatribas moralistas y ultramontanas en las noticias de la televisión pública. Las declaraciones de ministros, alcaldes y dirigentes regionales destacan igualmente por la soberbia y por la irresponsabilidad. Falta talla política, falta calidad de estadista e ideólogo y sobra ese pavoneo tan español, que preconiza arrasar al enemigo imaginario para ocultar nuestra impotencia, nuestra ignorancia.

Los esfuerzos doblemente centenarios por separar ámbito religioso de ámbito estatal parecen venirse abajo por el tesón religioso de ministros, consejeros regionales y concejales, acólitos de las diversas sectas de la religión y el nacionalismo, a quienes, finalmente les interesa mas el capital que las almas y los patriotas. Ya se justifican religiosamente las crisis, las políticas de ajuste, la pobreza y las privatizaciones que benefician a los mas píos.

Hace unos años, cuando el gobierno del Partido Socialista perdía el precioso tiempo confiando en el crecimiento exponencial de la burbuja inmobiliaria y del consumo, en Europa y el mundo, al menos, España ofrecía una imagen de modernidad y libertad al legalizar el matrimonio homosexual. Hoy los telediarios recomiendan rezar y se prevé recortar el derecho al aborto, así como reducir el laicismo institucional.

Y las regiones siguen por sus fueros. Para ellas el culpable cómodo no es Europa sino España. Pelean por más descentralización, por más diferenciación, por menos reciprocidad y por menos, en definitiva, poder público. Los sectarios religiosos y nacionalistas se estremecen de alegría.

Las cadenas se oxidan pero no se rompen, parecería que siempre estuvieron ahí. Foto de Lanzarote Rural.

Las cadenas se oxidan pero no se rompen, parecería que siempre estuvieron ahí. Foto de Lanzarote Rural.

El hazmerreír de Europa. El hazmerreír de Europa si Europa fuese Europa. Porque, desgraciadamente, España no es una excepción, sino la punta del Iceberg. Barbaridades semejantes surgen desde los gobiernos de Italia, Hungría, Polonia, Rusia, Grecia, Gran Bretaña pero también desde Escandinavia, Alemania o Francia. Y eso es lo que da verdaderamente miedo.

La Historia se encuentra en un nuevo cruce de caminos, uno más, esencial o deleznable no lo sabremos hasta que ya escogido el sendero, nos hayamos alejado tanto que sea imposible corregir nuestros pasos. No hay dos senderos, hay muchos más, intermedios, intricados, con pendientes, algunos hacia al abismo, muchos. Lo que se escoja, lo que escojamos, no será baladí. Por eso sería mejor que fuésemos decidiendo antes de que otros decidan por nosotros. O lo que es lo mismo, parafraseando a Alexander Paraskinnen, “Podemos cargar las cadenas; podemos romper el candado o podemos encontrar la llave”.

PD:Foto de portanda de Madko77.