Edición española del libro de Onetti de los años 70.

Edición española del libro de Onetti de los años 70.

“Todo el mundo era gris, invariable, y sin dar esperanza”.

Larsen es el antihéroe de una novela referencia para varios de los más grandes y recientes escritores latinoamericanos. Una novela de los años 60, diferente por su forma de contar y por lo que cuenta. Un perdedor que vuelve al imaginario pueblo de Santa Marta en los confines olvidados del Río de la Plata en Argentina o en Uruguay, poco importa. Larsen y los personajes que le rodean han perdido el alma, sólo esperan la muerte y, quizá por ello, se embarcan en tribulaciones sin sentido, perfectamente cristalinas.

Como un Cortazar maltrecho y loco, el uruguayo Onetti y sus personajes se funden en un realismo imposible donde la desesperación, la soledad y la pena son imperturbables. La derrota absoluta y la muerte sin ruido son las únicas alternativas. No es un libro para animarse, no es un libro con brillo, no es un libro que debiera gustarme, y al final, sin motivo, me gusta, me acompaña.

La miseria se revuelve en las páginas y se agudiza sin adornos. Es pura y simple, es la verdad de más de la mitad de la Humanidad. Con un poco más de fantasía y unas briznas de locura absoluta emularía al mejor Lovecraft. Al parecer se ciñe a Faulkner del que aún no he leído una línea. Su continuación de 1964, Juntacadaveres, promete sólo con el título, no ser menos cruda que El Astillero.

No es indispensable, pero este astillero desvencijado no está de más, sobre todo en estos tiempos.

ONETTI, Juan Carlos, EL Astillero, Salvat (1961).