El urbanismo se ocupa tanto planifiar una ciudad como de diseñar un parque. Proyecto de Broadacre city, de Frank Lloyd Wright 1958.

El urbanismo se ocupa tanto de planificar una ciudad como de organizar el recorrido de una línea de autobús. Proyecto de Broadacre city, de Frank Lloyd Wright 1958.

La mayoría de las disciplinas científicas y sociales que influyen en nuestra vida son consideradas como fútiles, inútiles o prescindibles. Así el sentido incomún considera inservibles las matemáticas, la historia, la astronomía, la botánica, la agronomía, la geopolítica, la física, la química, la antropología… Para la muchas personas, estas ciencias no sirven para nada. Lo que no se comprende se rechaza. Aquello que decanta la balanza de las decisiones, curiosamente, se excluye. Todo es demasiado incomprensible, nada que ver con la cristalina nitidez del mundo del fútbol y los famosos, que hombres y mujeres dominan perfectamente en el patio de compadres.

La arquitectura y el urbanismo son otras dos ciencias, tan útiles como ignoradas por el común de los ciudadanos. Craso error el abandonar deliberadamente a déspotas del lucro y medianías arribistas las riendas de la gestión del territorio que habitamos, la construcción y organización de la ciudad. La cité donde se decide la política y el futuro de la sociedad se edifica por quienes sólo piensan en el beneficio exponencial y el corto plazo.

Junto al desdén por los profesionales, un puñado de arquitectos, algunos excelentes otros nefastos, -como en toda profesión y ciencia-, son alzados a la categoría de estrellas. Ellos colman toda la necesidad de sabiduría y de respuestas prácticas. De igual manera que en otras ciencias, estos popes a los que no se puede discutir, copan todo el espacio, muchas veces sin aportar nada. Los medios de comunicación tienden a buscar el titular, la foto, la crónica insulsa pero chocante que atraiga fugazmente los ojos del espectador. Campo abierto para los diktats de las modas que se suceden y que todo lo ingurgitan y rentabilizan. Así, como bien nos decía una arquitecta, hoy hasta lo ecológico se ha transformado en una elemento de marketing. Y las modas se suceden.

Casa ecológica de  Designs Northwest Architects en Stanwood, estado de Washington, EE.UU.

Casa ecológica de Designs Northwest Architects en Stanwood, estado de Washington, EE.UU.

La arquitectura es mucho más importante, ya que la construcción de edificios públicos y privados, y la ordenación del territorio el urbanismo, son capitales bajo muchos puntos de vista.

En primer lugar, el económico, por ser el sector de la construcción uno de los principales de la economía. Se construye sobre terrenos ganados al mar, al bosque o a los cultivos. Únicamente por eso el impacto de la arquitectura y el urbanismo afectan a toda la economía y la sociedad. De la sostenibilidad y la lógica urbanista puede dependen la suerte de un país, véase la catástrofe española.

En segundo lugar el aspecto energético, ya que las viviendas, edificios públicos, fabricas, lugares de ocio y esparcimiento, son el principal consumidor de energía junto al transporte. Construir los edificios y las ciudades bajo criterios ecológicos y energéticos puede permitir e ahorro de ingentes cantidades de energía, desperdiciada hoy.

El nivel social es un tercer punto de necesario análisis. Construir casas unifamiliares o rascacielos, el fomentar los espacios públicos o los privados, los parques o los centros comerciales, tiene mucho que ver con la visión que una sociedad tiene de ella misma. Las diferencias arquitectónicas y urbanistas que apreciamos entre regiones, países y continentes nos lo muestran claramente. Dejar en manos de unos pocos, decisiones tan importantes no parece inteligente.

Cuarto, el nivel humano. Cómo organizar y diseñar tanto la ciudad como la vivienda debería ser asignatura obligada de todo ciudadano, ya que estos son reflejos del modo de vida, de la manera de integrarse y relacionarse como individuo. Viviendas pequeñas, cubículos sin luz, sin espacio pero caras, parece ser la tendencia. Pero cuales serán os efectos psicológicos, la manera de organizar la familia, de independizarse, tener hijos…

El transporte depende del urbanismo, decidir construir carreteras o tranvías, carriles para las bicicletas o para los autobuses, he aquí nuevas decisiones de extrema importancia para los habitantes. Y  no únicamente por una cuestión ecológica o de contaminación. Un modelos basado en el automóvil, hace al vehículo indispensable, otro basado en el tiene efectos positivos para la industria ferroviaria, negativos para la automovilística, etc…

Opera de Oslo, construida entre 2002 y 2005, de los arquitectos Kjetil Trædal Thorsen, Tarald Lundevall, Craig Dykers. Todo un barrio de la capital noruega fue rediseñado.

Opera de Oslo, construida entre 2002 y 2005, de los arquitectos Kjetil Trædal Thorsen, Tarald Lundevall, Craig Dykers. Todo un barrio de la capital noruega fue rediseñado. Foto de Aslak Tronrud.

El resumen no es exhaustivo, pero nos da la medida de las interrelaciones que surgen tras la arquitectura y el urbanismo: Economía, política, energía, transporte, ocio, cultura, comunicación, relaciones humanas, calidad de vida, trabajo, movilidad, ecología, contaminación, filosofía… Una vez más, rascando bajo la diferencia de cualquier especialidad o sección de lo social, encontramos el mismo conglomerado de razones y causas. Como bien dice el refrán no se puede construir la casa empezando por el tejado, más aún, antes de construir, hay que pensar ¿qué, para qué, para quién, cómo, a qué precio, con qué ventajas e inconvenientes…?

Los textos que se irán incluyendo en está sección intentarán, de forma agitada y geopolítica, desenmarañar las preguntas arquitectónicas que atascan y sostienen nuestro planeta:

Arquitecturas II – El bambú.

Arquitecturas I: Los cimientos.

Ecobarrios en Francia, Nueva arquitectura urbana. Artículo sobre los ecobarrios en Francia, publicado en Blog-Francia.com